
Hemos escogido el carnaval como expresión cultural, no sólo
por su origen popular, también porque nos permite practicar y promover el
principio de las AAA: Autonomía, Autogestión y Articulación. Un verdadero
carnaval no puede ser organizado
verticalmente, con la antigua lógica de la jerarquía, a no ser que quieras
hacer teatro, debes practicar la transversalidad generando ideas colectivas, este
debe ser necesariamente autogestionado, al menos para nosotros, porque el
financiamiento es parte de la creación del carnaval, lo que nos conecta, lo que
permite que todos y todas sientan que les pertenece, lo que te garantiza
libertad y autonomía en la construcción y lo más importante, el carnaval te
permite la articulación con otras organizaciones, con artistas populares, etc.
Por todas estas características, es que creemos que el carnaval como expresión
ha generado tanto arraigo el último tiempo en los sectores populares, por esto
y porque en sí mismo el carnaval es altamente subversivo, lleva implícito la
inversión de toda la jerarquía, la eliminación de todas clases, de las
diferencias de género en pos del nacimiento de un cuerpo colectivo, por eso
niega la individualidad a través de la máscara, por eso es tan provocativo con
todo lo que se le resiste, por ejemplo, si vas bailando en la caravana eres
parte del carnaval, pero si vas pasando o sólo estás mirando, es probable que
un figurín te convierta en el blanco de sus bromas, para involucrarte, parea
hacerte parte. El carnaval como cuerpo no acepta la indiferencia.