Por Raquel Aranguez y Pía Muñoz
La familia Vergara Toledo nos recibió en su hogar, donde tuvimos la oportunidad de conversar con Luisa Toledo. Allí, conversamos sobre su percepción acerca de los últimos acontecimientos sociales que han estado en la polémica: la violencia en las marchas y los encapuchados.
La
conversación giró en torno a la interrogante ¿de dónde viene esta violencia
que tanto explotan los medios tradicionales de (des)información y el gobierno
de turno para descalificar a los movimientos sociales?. Auto-defensa de masas
que cada vez se vuelve más común y aceptada como forma válida de movilización,
como ha quedado de manifiesto en las protestas de comunidades enteras en
Magallanes, Aysén, Freirina, Dichato. La vemos cuando los cabros tiran piedras
luego de una marcha estudiantil, hasta en la barricada espontánea que sale del
ingenio de los pobladores, para llamar la atención y hacerse escuchar cada vez
que protestan por alguna demanda. La violencia como arma de lucha de los
movimientos sociales actuales.
La
invitación fue a reflexionar sobre este debate.
Así,
una de las primeras cosas por las que es conocida la señora Luisa es por el
asesinato de sus hijos, Eduardo y Rafael. Sin embargo ella, al igual que sus
hijos, es una luchadora que viene trabajando desde mucho tiempo en la Villa
Francia, apoyando a los jóvenes en distintas instancias. Y es que en la Villa
Francia, la represión y la violencia fueron la tónica durante toda la
dictadura militar, transformando éste sector en uno de los más combativos y
emblemáticos de Santiago, donde las formas de lucha violenta y de autodefensa
fueron aprendizajes que los pobladores tenían incorporados a la hora de
protestar y manifestarse.